Autor: Bartolomé Llor Esteban (Profesor Titular de Universidad Director del Servicio Externo de Ciencias y Técnicas Forenses. Universidad de Murcia)
El estrés y sus consecuencias en cuidadores de personas mayores
El agotamiento emocional, la despersonalización y la disminución del rendimiento, constituyen la triada característica del síndrome de burnout, siendo reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un fenómeno relacionado y originado en el ámbito laboral.
En el caso de los cuidadores de personas mayores, este síndrome es particularmente prevalente debido a las exigencias emocionales y físicas de su labor.
Los factores de riesgo serían:
- La carga de trabajo: Los cuidadores a menudo deben manejar múltiples tareas que pueden ser física y emocionalmente agotadoras.
- La falta de apoyo: La ausencia de una red de apoyo adecuada puede aumentar el riesgo de Burnout.
- El aislamiento social: Los cuidadores pueden sentirse aislados debido a la naturaleza absorbente de su trabajo.
- Los problemas financieros: Las dificultades económicas pueden aumentar el estrés y la presión sobre los cuidadores.
- Las expectativas personales: La autocrítica y las altas expectativas personales pueden contribuir al agotamiento.
Las repercusiones del burnout son tanto para el cuidador, con pérdida de la salud física y mental, deterioro de la calidad de vida y conflictos familiares, como para la persona cuidada, con menor calidad de atención, aumento del riesgo de abuso o negligencia y deterioro del vínculo cuidador-paciente.
- Consecuencias sociales del estrés: podemos incluir en este apartado el impacto que el estrés puede tener en la dinámica familiar, pudiendo provocar tensiones en la pareja, hijos y convivientes.
La transición a la enfermedad
A lo largo de la vida, todos experimentamos estrés. Es una respuesta natural del cuerpo ante los desafíos diarios. Sin embargo, cuando este estrés se intensifica, se mantiene en el tiempo y afecta nuestra salud, puede derivar en una enfermedad. En su justa medida, nos ayuda a estar alerta y afrontar retos. Pero si se vuelve constante y nuestro cuerpo entra en un estado de activación permanente, podría desencadenar, por ejemplo, un trastorno de ansiedad. En estos casos, el sistema nervioso autónomo y el eje endocrino dejan de regularse de forma natural, lo que puede generar síntomas persistentes y debilitantes.
El estrés crónico puede evolucionar hacia una enfermedad, afectando la salud física y mental del cuidador. Por ello, cuando esto ocurre, es fundamental buscar ayuda profesional.
Servicio de consultoría
Desde la Fundación FADE ofrecemos un servicio de consultoría personalizada sin costo, atendido por expertos, para gestionar los conflictos que puedan surgir en los ámbitos del cuidado. Ya sea a través de consejos prácticos, estrategias de manejo del estrés, información sobre recursos y acompañamiento personalizado en este proceso.
Nuestros expertos pueden ayudarte con:
Técnicas para manejar el estrés y atención de personas mayores en el hogar.
- Consultoría atendida por: Dr. Bartolomé Llor Esteban, Consultoría en Medicina Conductual y Psicosomática.
Estrategias para mejorar la comunicación familiar y/o de pareja.
- Consultoría atendida por: María Gómez, Consultora familiar y Máster en Matrimonio y Familia.
Mediación familiar y resolución de conflictos
- Consultoría atendida por: Sara Ortiz, Mediadora familiar.
Para solicitar este servicio pide cita previa a través del teléfono 868 940 204 / 601 168 805, en el correo fade@fundacionfade.org o en el formulario de nuestra la página web.