La parentalidad positiva es aquella ejercida en el interés superior del niño, lo que significa que la principal preocupación de los padres debe de ser el bienestar y el desarrollo saludable del niño y que deben educar a sus hijos de forma que puedan desarrollarse lo mejor posible en el hogar, en el colegio, con los amigos y en la comunidad. Los niños lo hacen todo mejor cuando sus padres se muestran cariñosos y comprensivos, pasan tiempo con ellos, conocen su vida y comprenden su conducta, esperan que cumplan las normas, les animan a comunicarse abiertamente y reaccionan a las malas conductas aplicando medidas adecuadas y explicaciones en lugar de castigos severos.

Para profundizar en esta materia puede consultar los siguientes documentos:

La educación parental como recurso psicoeducativo para promover la parentalidad positiva

Buenas prácticas profesionales para el apoyo a la parentalidad positiva

La parentalidad en la Europa contemporánea: un enfoque positivo