El Gobierno -a través del Real Decreto 1462/2018, publicado en el BOE el pasado 21 de diciembre- ha fijado el salario mínimo interprofesional (SMI) en 900 € mensuales distribuidos en 14 pagas, lo que supone un incremento del 22,3% (191,4 € al mes) respecto al año anterior.

El SMI fija la cuantía retributiva mínima que percibirá el trabajador -incluidas las empleadas de hogar- por la actividad desempeñada, tomando como referencia una jornada completa de 40 horas semanales (12.600 € anuales distribuidos en 14 pagas).

Este aumento de la retribución mínima tiene como finalidad garantizar a los empleados la cobertura de sus necesidades básicas y unas condiciones de vida dignas.

Desde la Fundación FADE trabajamos para dignificar el empleo en el sector de los Servicios de Proximidad y dar nuevas y mejores oportunidades laborales a las mujeres en situación de vulnerabilidad; todo ello en el marco del programa APORTA, desarrollado en colaboración con la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades a través de la convocatoria de subvenciones con cargo al IRPF 2018.

Para lograrlo damos a conocer a empleadores y empleadas las obligaciones y derechos de ambas partes, haciendo especial hincapié en el cumplimiento de la normativa vigente. Puedes consultar dicha normativa y otros aspectos prácticos relacionados en nuestro manual 'Consejos y buenas prácticas para empleadores responsables' 2019, editado por Fundación FADE.