Desde la Fundación FADE promovemos una ciudadanía implicada en la resolución de los problemas de nuestro entorno mediante la creación y consolidación de una red de apoyo a las personas en situación de vulnerabilidad a través del voluntariado. De este modo, promovemos una cultura de servicio a la persona y de la gratuidad.

A través de nuestras acciones de voluntariado prestamos apoyo psicosocial, afectivo y físico a menores hospitalizados y/o en riesgo de exclusión social, personas mayores, enfermas y/o dependientes en situación de vulnerabilidad, así como a sus familiares y cuidadores.

Gracias a la participación ciudadana, el ultimo año (2017) hemos coordinado una red de 619 voluntarios, atendiendo a mas de 5.000 personas que atraviesan -por enfermedad, soledad no deseada u otra circunstancia- una situación difícil en su vida.

Apostamos por dar la relevancia social que se merece el voluntariado -y los voluntarios-, ya que:

  • Ser voluntario es la expresión social de una actitud personal de solidaridad
  • Es la base del emprendimiento social
  • A través del voluntariado se mejoran las competencias no relacionales o soft skills
  • El voluntariado es un aprendizaje personal, social y emocional; generador de liderazgo y de crecimiento personal
  • Es un derecho del voluntario, tal y como recoge la Ley 45/2015 de Voluntariado