Gracias a la entrada en vigor, el 1 de enero de 2015, de la modificación de la ley 49/2002 de Incentivos Fiscales al Mecenazgo se incrementan los beneficios fiscales de una persona o empresa que colabora con una entidad sin ánimo de lucro como Fundación FADE.

En concreto, la nueva fiscalidad premia las microdonaciones y la fidelidad a una misma entidad con:

  • 75% de desgravación para los primeros 150 € donados por personas físicas
  • 30% de desgravación para el resto de donaciones (35% para donaciones fidelizadas a una misma entidad)
  • 40% de desgravación en el Impuesto de Sociedades para personas jurídicas.

Ver folleto con tipos de deducción y casos prácticos

Desgravación fiscal donaciones realizadas en 2016

Así, para aquellas personas que realicen una donación, se deducirán el 75% de los primeros 150 euros donados anualmente. A partir de ahí, la deducción será del 30%, o del 35% si llevas colaborando con la Fundación FADE tres años (o más) seguidos.

En el caso de las sociedades, se incrementa al 40% la deducción para donaciones realizadas a una misma entidad por un importe igual o superior durante al menos tres años, con un límite del 10% de la base liquidable.

 

Responsabilidad Social Corporativa

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es, además del cumplimiento estricto de las obligaciones legales vigentes, la integración voluntaria en la gestión y estrategia de la empresa de las preocupaciones sociales, laborales, medio ambientales y de respeto a los derechos humanos que surgen de la relación y el diálogo transparentes con sus grupos de interés, responsabilizándose así de las consecuencias e impactos que se derivan de sus acciones.

¿Por qué promover la RSC?

La RSC indica el esfuerzo que realizan las empresas para alcanzar relaciones de confianza con sus distintos grupos de interés o stakeholders: empleados, clientes, proveedores, accionistas, el medio ambiente y la sociedad en general. Es un tema de sentido común: ninguna compañía puede aspirar a sobrevivir si tiene a sus clientes descontentos o si sus empleados están desmotivados.

Cuatro ideas para apostar por la RSC

  • Impacto positivo de su marca

    La RSC tiene una influencia directa sobre el atractivo de la empresa, ya que a través de estas acciones se transmiten los aspectos más importantes de su identidad, su carácter o su forma de ser.

  • Genera afinidad con su cliente

    Además de ser competitiva, la empresa tiene que tener un adecuado comportamiento corporativo en otros aspectos, además de los relacionados con la actividad puramente comercial, lo que abarca las actuaciones a favor de colectivos desfavorecidos. Cuando el consumidor observa todas esas políticas de responsabilidad social en una empresa es cuando se hace una idea de ‘cómo es’ y, por tanto, si coincide más o menos con su personalidad. En consecuencia, es necesario que las empresas a nivel corporativo comuniquen todas sus acciones de RSC para que los consumidores conozcan sus rasgos y características como entidad, intentando que coincidan de la forma más acertada posible con las de su público objetivo.

  • Llega a la sociedad

    Con un plan de RSC la empresa decide voluntariamente contribuir al logro de una sociedad mejor, integrando en sus operaciones comerciales y en sus relaciones con sus interlocutores las preocupaciones sociales de su entorno.

  • Transmite calidad

    En este sentido, promovemos la Norma Internacional ISO 26000, sobre la Implementación de Programas de Responsabilidad Social, y las recomendaciones publicadas en noviembre de 2010. Esta normativa aborda 7 cuestiones de Responsabilidad Social: gobierno de la organización, derechos humanos, relaciones y condiciones de trabajo, medio ambiente, prácticas conforme a la legislación, consumidores y comunidades, y desarrollo local.

Reconocimiento de patrocinador

La Fundación FADE se compromete a destinar la ayuda recibida a los fines de interés general promovidos por nuestra entidad y a expedir el certificado correspondiente para solicitar la desgravación fiscal.

Las donaciones económicas tienen un beneficio fiscal, reconocido en la Ley 49/02 de diciembre de 2002 de régimen fiscal y de las entidades sin fin lucrativo y de los incentivos fiscales al mecenazgo. De la donación realizada por personas jurídicas, podrá deducirse en cuota el 35% (con un límite del 10% de la base imponible, el exceso se deducirá en 10 años).

FADE se compromete a difundir esta ayuda solidaria a favor de la sociedad:

  • Informando a la opinión pública del patrocinio de su marca en nuestra web, redes sociales y memoria anual.
  • Gestionando el Voluntariado Social Corporativo a través de la promoción en las empresas que lo soliciten de las jornadas de sensibilización e información que se consideren oportunas.