Cada vez más mayores y más solos. Los datos de la última Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE) revelan que el número de personas que viven solas no deja de aumentar en nuestro país, alcanzando ya los 4.584.200, lo que representa el 25% del total de hogares. Del total de personas que viven solas, un 40,6% (1.859.800) son mayores de 65 años, siendo mayoría las mujeres: en esta franja de edad, el número de mujeres que viven solas duplica al de los hombres (72,9% de mujeres, con 1.356.300 hogares).

Todo apunta a que el envejecimiento de la población es la razón última de que se esté incrementando el número de hogares unipersonales y de que la soledad se imponga, convirtiéndose en muchas ocasiones en una amenaza. La soledad no sólo causa dolor en quien la sufre, sino que numerosos estudios demuestran su incidencia en el deterioro de la salud -llegando a incrementar el riesgo de muerte-, el aumento de las situaciones de dependencia y aislamiento. 

Desde la Fundación FADE trabajamos para combatir la soledad de las personas que atraviesan, por enfermedad, edad u otras circunstancias, una situación difícil en su vida. Apostamos por mejorar su calidad de vida a través del afecto y compañía de nuestros voluntarios, que ofrecen dos horas semanales de su tiempo.

En 2015, un total de 131 voluntarios ofrecieron apoyo directo a 2.251 personas mayores, enfermas y/o dependientes, ofreciendo un total de 11.528 horas de atención personal, pero no es suficiente. Cada vez tenemos más demandas de acompañamiento, por lo que necesitamos más voluntarios que, con un compromiso de dos horas semanales, nos ayuden a seguir descubriendo los matices de grandeza y el valor social que supone el servicio a los demás, que nos ayuden a seguir generando valor social. Hazte voluntario.